viernes, 17 de septiembre de 2010

LOIS, LA CATEDRAL DE LA MONTAÑA LEONESA


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El pasado 28 de agosto, después de haber visitado Riaño, fuimos a conocer el pueblo de LOIS. El vídeo, que figura a continuación, fue realizado en Lois y muestra una visión general del pueblo y su entorno, destacando por encima de todo su iglesia conocida como la “Catedral de la montaña”.


Lois, con 100 habitantes y a una altura de 1.300 metros, se encuentra en el municipio de Crémenes, en la montaña de Riaño. Lo más significativo del pueblo es su iglesia parroquial, construida con marmol rosa y conocida como la "catedral de la montaña". Tanto la iglesia como el pueblo de Lois fueron declarados "Bienes de Interés Cultural" por la Junta de Castilla y León en 1992 y 1994 respectivamente. Se conserva el edificio de la Cátedra de Latín o Preceptoría de Lois. Fundada por D. Jerónimo R. Castañón en 1742, ha realizado una ingente labor cultural y docente. Otro edificio singular es la Casa del Humo, típica vivienda montañesa, que conserva una curiosa formación de sarro en su techo, producida por el humo que se hacía en su interior para protegerse del frío invierno.

El pueblo está situado en un hondo circuito de peñas de la laberíntica montaña leonesa del alto Esla, en la cuenca del río Dueñas, rodeado de cumbres de rocas calizas, tamizados, bien de nieves permanentes, bien de un intenso verdor. La actual denominación de Lois deriva del término "Loides", que aparece en numerosos documentos medievales a partir del año 932 y que según interpretaciones puede venir de la voz euskérika «Lodi», que significa lugar de barro.

De inciertas pero profundas raíces históricas, en Lois aparecieron dos lápidas vadinienses del siglo lIl y sabemos que los romanos abrieron minas de cobre y cinabrio. A partir del siglo X el monasterio de Sahagún y el de Eslonza, acreditan posesiones en el pueblo.

Desde la Edad Media, Lois formó parte del territorio de Alión, cuyo castillo se alzaba en un cerro a la entrada de la cuenca del río Dueñas, siendo propiedad de los reyes de León, hasta que Fernando II en 1185 se lo donó a la Orden de Santiago. Alfonso XI, en su libro de montería, alaba sus montes, especialmente los de Llorada, destacándolos como muy apropiados para la cacería del oso en verano.

El concejo de Alión al que pertenecía Lois, pasó a principios del siglo XV a engrosar la merindad de Valdeburón, conjuntamente con los concejos de Burón, Maraña, Sajambre y Valdeón. En 1836 desperece la merindad y Lois forma parte del ayuntamiento de Salamón, hasta que el municipo se fusiona con el de Crémenes.

En el año 1701 don Pedro R. Castañón funda la escuela para niños pobres, y en 1740 don Jerónimo R. Castañón la preceptoría de Lois, llamada universidad de la montaña. Tres obispos dio el pueblo, don Francisco y don Juan Manuel R. Castañón y don Antonio Alvarez-Acevedo, y a ellos, junto con el citado don Jerónimo se debe la voluntad de construir el magnifico templo de Lois.

Prácticamente todos los habitantes de Lois pertenecían a la nobleza, lo que ha quedado generosamente reflejado en los escudos que adornan las fachadas de sus muchas casas solariegas. A pesara de ello este pueblo nunca alcanzó la categoría de villa.

La iglesia construida en el camino de entrada al pueblo, tiene aire herreriano, carece por completo de detalles exagerados y constituye una obra monumental de gran sencillez y austeridad. El arquitecto fue Fabián Cabezas, que ejercía durante el siglo XVIII el oficio de maestro mayor de la catedral de Toledo. Es de planta clásica con una única nave y crucero de brazos cortos, se cubre con bóveda de cañón y cúpula de media naranja. Los volúmenes del edificio se organizan en tomo a los prismas que resultan de levantar la planta de cruz latina. La adición simétrica al volumen central de torres, pórticos y sacristías, acaban configurando una construcción de planta netamente rectangular. A medida que el edificio progresa en altura, se diluye su aspecto monolítico, convirtiéndose campanarios y chapiteles en elementos definitorios de su silueta.

La unidad de medida escogida parece ser la vara de 84 centímetros, que es el ancho de las pilastras. La nave entre muros mide 672 centímetros, es decir 8 varas y el largo de la nave es de 14 varas. En la fábrica se utiliza la piedra de mármol rojo veteada, asentada con argamasa, presentando tres variantes, sillares en el zócalo del edificio, sillarejos en fachada y campanarios y mampostería en el resto. Todas las aristas formadas por el encuentro de dos lienzos, están construidas mediante sillarejos alargados con aspecto de lajas, al igual que el enmarcado de los huecos y las cornisas. La colocación de sillares y sillarejos es de una gran perfección, siendo casi inapreciables las juntas. Al interior se accede habitualmente a través del atrio enlosado y del pórtico cubierto, según la dirección suroeste.


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